No es que yo esté ahora descubriendo nada nuevo, pero como reza el dicho: blanco y en botella...
Hace ya mucho tiempo de esto; yo todavía vivía en Valencia. En uno de mis saltos a Barcelona, cuando todavía el Saló se hacía en la Estación de Francia, lo conocí a él y a otros autores de las islas, y en un principio por hacer piña más que por otra cosa, nos juntamos y entre birra y birra opinábamos de nuestro trabajo. Ya en aquellos momentos, enchufados a la ilusión y a la esperanza, sobresalía el estilo novedoso y personal de
Eduardo.
Ha llovido mucho desde entonces, cada uno ha seguido su camino y yo fui el que más se apartó de todos ellos (vivo en la otra isla). En verdad, el camino de ellos se fusionó en forma de empresa de diseño e ilustración, Cocain para más señas.
Durante parte de ese recorrido, me consta que Eduardo lo paso mal. Es curioso cómo la mediocridad intenta disfrazarse de genialidad anulando a su único adversario: el verdadero talento. Y como ya he dicho, Eduardo lo tenía, lo tiene. Eduardo, en ese via crucis patético al que fue sometido siguió trabajando a horcajadas, sacando fuerzas de no sé donde.
Aquello pasó como casi todo... y como todos en estos momentos, pelea para llevarse algo de trabajo y seguir adelante. La cuestión es que Eduardo como creador de tiras de prensa está creciendo enormemente, madurando profesionalmente y su línea tiene una pegada fantástica. No se parece a nada de lo que hay actualmente en el panorama nacional y no le debe nada a nadie. Desde mi subjetivo punto de vista; por supuesto, está por encima, muy por encima, de cualquier dibujante de prensa del archipiélago, todos malas copias de Ibáñez, Quino y El Roto.
A los propietarios y directores de periódicos les debería dar vergüenza. Creo que es una prueba clara de estupidez dejar que un talento como el suyo no tenga un espacio claro y con una remuneración a su altura.
Al final pasará como siempre, algún listo de fuera, lo pillará, le pagará lo que le corresponde y lo colocará donde debe estar... y yo me alegraré por ello.
Suerte amigo.