lunes, 30 de enero de 2006







Hace tiempo, mi amigo Norberto me planteó la idea de realizar un cuento. Él se encargaría del texto y yo, evidentemente de los dibujos. Estaba más nervioso de lo habitual, y un brillo especial en sus ojos, concretamente en uno, me dejaba claro que iba muy en serio. Conclusión: no me pude negar. Más tarde apareció con un montón de páginas impresas. Era el cuento. Al parecer, Nor, sumido en una explosión creativa, más ingeniosa que talentosa, pero igual de obsesiva se había puesto a escribir y... ¡Ouala! De ese caos habían salido las tropecientas palabras que daban forma a “El largo viaje de Long”. Estaba claro que la llegada de su hija Amanda de china había desatado algo en su interior.
La pelota estaba sobre mi tejado y ahora me tocaba a mí cumplir mi palabra. Antes, Norberto, con buen criterio y sin ningún pudor, permitió y facilitó a muchos de sus amigos, los de más confianza, una copia del relato. La respuesta fue unánime, a todos les había gustado, incluso alguno se había enternecido... A mí no me ocurrió lo mismo, llamémosle deformación profesional. La idea era cojonuda, pero carecía de estructura y estilo, y era demasiado largo. Además debía plantearle todo esto a mi amigo, incluso a riesgo de perderlo por siempre. Pero Nor, demostró que además de poder escribir a una velocidad de vértigo, sabía encajar sin problema las críticas. Bueno, tengo que decir que yo, ésto ya lo sabía... pero entiendan que tenga que dotar a esta historia de cierta intriga.
Anna Buil, otra amiga, se sumó al carro. Ella corrigió el texto, solucionó el problema del estilo y cortó lo que sobraba.
Después me tocó terminar mi parte.
El cuento ya está publicado y recientemente se ha presentado en la Casa de la Cultura de Tías, en Lanzarote. Asistieron muchos amigos y conocidos, también José Saramago (premio Nóbel de Literatura 1998), su encantadora mujer y José Luis Arregui (Director General del Menor del Gobierno de Canarias), que con su presencia quisieron apoyar el evento y la difusión del cuento.
Hay que decir que este trabajo tiene carácter benéfico al destinarse todos sus beneficios al proyecto de Afada, el cuál trata de dar un futuro mejor a niños con necesidad de algún tipo de operación o intervención quirúrgica en orfanatos de China.
Aquí van unas ilustraciones para abrir boca y como no, una foto de los artífices con Saramago, un caballero encantador.

martes, 24 de enero de 2006




La agencia de publicidad: Daute Diseño.s.l hace unos años me encargó la línea gráfica para la nueva campaña de Kruger Rubio. Así que David Devora como director del proyecto; un creativo publicitario de los de verdad, y yo como ilustrador, nos pusimos manos a la obra y salió esto.

miércoles, 18 de enero de 2006

Aquí tienes a tu novia Fernando. Trátala con cariño.

domingo, 15 de enero de 2006




Mi cuñado Alex; un tipo simpático, me ha ayudado mucho con muchas cosas y por eso y por que me apetecía mucho acepte el encargo de pintarle en un armario los personajes de cómic que más le gustan: Tintín y toda su tropa. La verdad, es que la cosa se ha ido demorando mucho, pero él como buen cuñado que es, con una paciencia infinita siempre me dice ­- No hay prisa- Todo esto lo cuento aquí, para recordar que todavía me queda un dibujo por hacer. Aquí unas fotos del proceso. Más, en su web.


A Jordi Bayarri lo conocí a través de su página web. En su día, junto a Víctor Santos y alguno más, montaron el sello 7 monos. Con este sello, en 1998 empezó Jordi a publicar la serie de Ashla e Ivanae, su “Magia y Acero”. Algún premio de los gordos ha caído y lleva publicados 18 números realizándolo todo él solito. Es un héroe. Yo quise participar y él me dejó. Realicé dos ilustraciones que se convirtieron en contraportadas. Un homenaje a su trabajo, a sus chicas y también a otro personaje al que le tengo muchas ganas.

sábado, 14 de enero de 2006





Algunas fotos con amigos en el XII Salón de cómic de Tenerife . Entre otros, Edu, Capote, Juanan, Quim Bou, Eric y David. También estaban Horacio Altuna y su encantadora mujer, Elena, Eduardo y como no Patricio. Desde aquí un saludo para todos.


No recuerdo exactamente en cual salón fue, lo cierto es que quería llevarle un detalle a mi hijo Alejandro y pensé, a Alex le encantará comprobar que su padre es más alto que Spiderman. Todo esto ante la atónita mirada de Patricio que no deja de sorprenderse con mis chorradas.