Yo no tengo hijos, tengo dos padawan en permanente duelo de sables y a una preciosa Padmé miope que hace las veces de red.
Todavía no sé como no he trascendido la materia y me he encontrado con mis iguales en el cielo de los Jedi.
¡¡Ampáreme, Yodaaaa!!

JAJAJA! Buenisimo tu relato acompañado de tan excelente ilustración!!
ResponderSuprimirMe alegro por tí, Alberto! :)
Fabian:
ResponderSuprimirGracias tio! la realidad supera a la ficción la mayoría de las veces`:)
Qué bueno!.abrazos!.
ResponderSuprimirQué sepas que ser, eres, pero no pasa nada, pero aín no pasando nada, que sepas que eres.
ResponderSuprimireso te pasa por regalarles todas esas espadas en sus cumpleaños jajajajajajjj...mételos en west point para terminarlos de arreglar. Eres un crack,hermanito(pero no eres tan feo como te retratas).Les echo de menos a los cuatro!!!!
ResponderSuprimirFlipándola desde Sevilla,
ResponderSuprimirTorpedo, ya sabes que esto es lo que hay y que queda musho aun. Nos ha encantado el "retrato familiar".
Mil besos de tu hermano Andalú!!!!
Yo puedo constatar la pericia de esos dos pequeños padawan, ya que sentí en carne propia sus arremetidas en las últimas jornadas de cómic de Las Palmas. Pero no te preocupes, Albert Wan Hdez., la fuerza es poderosa en tí.
ResponderSuprimirPatriWalker.
Marga:
ResponderSuprimir;)
Cansino:
ResponderSuprimirYa lo sé, ya lo sé
Hermanico Madrid:
ResponderSuprimirGracias tío, pero no será que tu me ves con buenos ojos?
Besosss!!
Hermanico andalú:
ResponderSuprimirGracias, que arte! Te recuerdo que a la princesa Amidala le gusta el mundo jedi, tu me entiendes...
Patriwalker:
ResponderSuprimirSé que tu también has notado esa perturbación en la fuerza.
Ahí mi madre!!
q chulada de dibujo alberto XDDD, dale recuerdos a tu mujer, y felicidades por tu gran familia ^_^
ResponderSuprimirMuchas gracias Rita!! cuanto tiempo
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